-Keynote de Natalia Gil: Cómo aprendemos y debemos enseñar
Nuevos modelos de enseñanza
Drª. Natalia Gil - Keynote Cómo aprendemos y debemos enseñar
-Cómo aprendemos - Modelo ID (instructional design)
05 Modelo ID (instructional design) Cómo aprendemos
-Cómo enseñar - Nuevo Modelo ID
06 Nuevo Modelo ID Cómo enseñar
Tareas
¿"Cómo aprendemos y cómo debemos enseñar"?
La Nueva Educación se basa en la no dependencia directa del
alumno,sino más bien en su propia autonomía para llevar adelante su proceso de
aprendizaje,lo cual no significa la prescindencia de la figura del docente(Pues,éste
último debe tornarse en un guía,en un facilitador,como en el esquema de
enseñanza no directiva planteado por Dewey). En este contexto,el educador debe
capacitarse,aprendiendo a enseñar para que su alumno sea capaz de desenvolverse
con independencia de criterio-en este sentido,el docente debe enseñar a pensar
para que ese desempeño autónomo del educando sea un hecho tangible-.El alumno
debe tornarse en un sujeto capaz de crear sus propias argumentaciones,sin la
necesidad de repetir mecánicamente el discurso de enseñanza-como si fuese una
verdad revelada dogmáticamente- impartido por el docente en el espacio físico
del aula.Se terminó ya la etapa de que el educador es quien tiene en su haber
el conocimiento absoluto, y que el alumno debe esperar tan sólo de su docente
para poder tener un acercamiento a la fuente de conocimientos,ya que hoy por
hoy son diversas lós bancos de datos a los que se puede acceder(Internet,por
ejemplo)y el educador debe acompañar procesos de búsquedas motivados por el interés
del sujeto que aprende.Por ello,el docente debe enseñar a pensar en cuanto a
los materiales o contenidos que resulten como producto de dichos procesos de
búsqueda del conocimiento.El educador debe estar preparado para aprender a
enseñar para enseñar a pensar, y este es un desafío significativo para la Nueva
Educación o Educación Holística.
Enseñar a pensar presupone dejar de lado la sobreprotección
hacia el alumno,creyendo que el docente tiene todas las respuestas para todas las
necesidades(afectivas,cognitivas,etc) del alumno,no confiando en la capacidad
autónoma de éste último:El docente debe abandonar dicha etiqueta o prejuicio, y
eso supone un esfuierzo personal denodado,ya que muchas veces se han
enseñado,desde los lugares de formación docente,que el sujeto enseñante es la
única fuente de información autorizada y que las demás no son válidas, y bien
sabemos que en este Tercer Milenio en curso que está es una idea
retrógrada,porque no hay peor ciego que quien no quiere apreciar que la
realidad ha mutado,porque los niños y jóvenes ya no esperarn tanto del
docente,sino que son exploradores per se de diversas fuentes informativas
cuando tienen intereses que los incentivan para conocer sobre determinados
tópicos o asignaturas:Lo cual no implica desestimar la función docente,sino que
el educador debe reflexionar profundamente sobre esta realidad contextual y a
la luz de ello debe replantearse sobre cuál debe ser su rol en este nuevo
estado de cosas(Pues,debe concebir que ya no debe ser un docente
sobreprotector,que impone su discurso pedagógico como un dogma incuestionable
en la sala de clases,sino que es un educador capaz de reconocer en el
estudiante un ser autónomo que puede desenvolverse por sí mismo según sus
propias búsquedas personales del conocimiento,es decir,el docente enseña a
pensar).
No se trata de cuestionar el rol docente en absoluto,sino de
modificar ciertos hábitos perpetuados a través del tiempo como producto de una
formación pedagógica desconectada de la realidad cotidiana de las aulas,y que
impiden muchas veces el reconocimiento de que los tiempos y las necesidades han
variado, y que el docente de ahora no es el de antes y el alumno de este tiempo
no es el de épocas pasadas:Ha cambiado hasta la concepción de la figura tanto
del educador como del educando.
Debemos ser concientes de que el escenario educacional ha
cambiado, y de que las necesidades del contexto también, y por eso no debemos
persistir estancados en un tiempo pasado que ya se ha diluido,sino empezar a pensar
en la modificación de las prácticas pedagógicas vigentes que no están en
sintonía con esta premisa esencial de la Nueva Educación:Enseñar a pensar.Pero
para que se enseñe a pensar,el docente primero debe aprender a enseñar para que
esto sea viable,ya que no puede darse lo que previamente no se tiene o
adquiere.Este es todo un desafío, y como siempre,depende de cada actor
interviniente en el escenario educativo.Esto no es difícil,porque si se
quiere,se puede, y siempre los cambios se gestan desde los niveles que muchas
veces nos parecen insignificantes,pues es allí donde debemos desempeñarnos con
compromiso y decisión.Seguro que a lo largo del camino hay reticencias y
resistensias,pero siempre debemos avanzar,porque sino nos quedamos paralizados
y nunca vamos a actuar por miedo a muchos factores, como por ejemplo una
burocracia escolar que opera en reiteradas ocasiones como una máquina de
impedir y que frena decisiones, y esto lo saben muy bien quiénes detentan
cargos directivos en establecimientos escolares:Esto también es parte de la
realidad, y debemos también reconocerlo,pero no para quedarnos en
discursos,sino para accionar en terreno firme con coraje y determinación.
En definitiva,debemos intervenir en la realidad educacional
para enseñar a pensar,partiendo de la base de que el docente debe aprender a
enseñar para lo cual,aún en contextos de resistencias y reticencias como se ha
señalado aquí
No hay comentarios:
Publicar un comentario